Aldo Naouri defiende la urgencia de la necesidad de educar sin permisividad
Madrid, 25 oct (EFE).- El pediatra Aldo Naouri defiende la necesidad de educar a los hijos con autoridad y cariño, pero sin permisividad, un modelo de educación que ha creado durante años generaciones de niños maleducados.
Naouri, reconocido especialista en relaciones intrafamiliares en Francia, aporta en su libro "Educar a nuestros hijos. Una tarea urgente", de Taurus, una reflexión y consejos prácticos a los padres, a los que sugiere que consideren a los niños "con sus características de niño, sus insuficiencias, su irresponsabilidad y con unos conocimientos limitados".
El doctor Naouri (Libia 1937), ha trabajado con la infancia durante cuarenta años y ha escrito varios libros sobre la convivencia entre padres e hijos en los que sostiene la teoría de que la frustración es el motor de la educación.
El autor asegura que los padres deberían preguntarse si en realidad las condiciones sociales, a las que se hacen permanentemente responsables de lo que va mal, explican todos los comportamientos de unos hijos descontrolados, y si es suficiente educar con amor.
El pediatra recupera el principio de que toda educación está dirigida a la vida en sociedad, lo que exige que cada uno acate ciertas reglas y las haga suyas, un principio del que hoy estamos cada vez más apartados, y aporta en el libro su visión sobre los fallos y carencias de los padres, así como de las necesidades de los niños.
Cuestiones como la resistencia de los padres a negarse a los deseos de los hijos, o la falta de obediencia de los chicos, los resuelve el libro con sugerencias de como decir no, desde que son bebés, y al aprendizaje de que "en la vida no se puede tener todo".
En opinión de Naouri la decisión de educar hijos contentos y entre algodones no es la mejor fórmula, y alerta en su análisis de que la falta de esfuerzo podría derivar en un problema social, lo que comienza a apuntar como un problema académico, podría hacer peligrar en unos años los niveles superiores de enseñanza y la investigación.
Naouri anima a los padres a no tener miedo de sus hijos, y también a no tener miedo de darles miedo, y a que tengan en cuenta la importancia de la jerarquía en la educación.
La práctica del "poder absoluto infantil", es decir niños y adolescentes consentidos, incapaces de resistir una frustración y partidarios del mínimo esfuerzo, junto con un malentendido sentido de la igualdad y de la protección, sin una jerarquía familiar, es el peor maltrato al niño, advierte el autor.
El pediatra explica en su libro que "por pereza y dejadez" dejamos que nuestros hijos se conviertan en sujetos maleducados y reclama la responsabilidad de los padres en la implantación y elaboración de la educación básica, mientras que de la escuela se espera que imparta conocimientos.EFE